Präzision aus dem Harz erobert die Welt ES Precisión desde Harz al resto del mundo

Cada máquina e instalación es una pieza única hecha a medida de los deseos del cliente, y todo desde una pequeña ciudad de Harz que para muchas personas no es más que un conocido destino turístico.
De la histórica ciudad de Wernigerode al resto del mundo: Kallfass GmbH Maschinen plus Automation demuestra cómo una empresa regional puede establecer estándares internacionales. Lo primero que se percibe al entrar en la nave de producción es que no se trata de ingeniería mecánica ordinaria. Aquí, la precisión técnica, años de experiencia y la pasión humana se fusionan para dar forma a instalaciones que se convierten en referencia a nivel mundial.

De unos comienzos modestos a un actor global

La historia de Kallfass en Wernigerode empezó a finales de la década de 1980. En el terreno de un antiguo aserradero había un taller de tecnología para aserraderos con unos pocos empleados de la época de la RDA. «Nuestro director sénior, Ernst Kallfass, se fijó en él. Tras la reunificación, siguiendo a su espíritu emprendedor, buscaba oportunidades de expansión, y las encontró en Wernigerode», explica Enrico Goldhahn, director de operaciones y apoderado, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en la empresa. En 1992, la empresa se trasladó a la sede de la calle Otto-von-Guericke, donde hoy se fabrican instalaciones de última generación para el sector del procesamiento de la madera. El Sr. Goldhahn continúa: «Desde 1993, fabricamos productos para clientes de todo el mundo. Es impresionante ver cómo un pequeño taller se ha convertido en una empresa que opera a nivel internacional».

Kallfass Wernigerode

Kallfass ubicación Wernigerode

La individualidad como clave del éxito internacional

Kallfass, fundada originalmente en el año 1949 en Klosterreichenbach (Baden-Württemberg), se ha labrado una gran reputación como especialista en instalaciones hechas a medida. «No hay dos instalaciones iguales», destaca Goldhahn. «Cada cliente tiene sus condiciones de espacio, requisitos para los productos y preferencias. De ahí que todo se planifique de forma individual». Las instalaciones no salen de una cadena de montaje, sino que son complejísimos sistemas compuestos por hasta 200 módulos que se fabrican en diferentes plantas y luego se montan por todo el mundo. «No solo abastecemos a los aserraderos europeos tradicionales, sino que también tenemos proyectos en Japón, Australia, Sudáfrica y América del Sur. Nuestra cuota de exportación se mueve entre el 15 y el 20%», explica Goldhahn. La ejecución de un proyecto pasa por un proceso intensivo: desde el primer contacto con el cliente y la planificación personalizada hasta el montaje final sobre el terreno, todos los pasos se supervisan minuciosamente. «A veces, los pedidos tardan dos años en materializarse por completo, ya que todas las versiones se debaten, adaptan y optimizan. No hay dos proyectos iguales». Esta atención por el detalle diferencia a Kallfass de muchos de sus competidores y hace que, en el mercado internacional, la empresa sea considerada a menudo el líder de mercado en la ejecución de mecanizaciones complejas.

Superar los desafíos: asegurar la mano de obra especializada

Al igual que muchas otras empresas de Alemania, Kallfass también se enfrenta a una creciente falta de mano de obra especializada. Falta personal cualificado, especialmente en el sector de la madera. «A largo plazo, será casi imposible mantener la producción sin personal extranjero», advierte Goldhahn. Por este motivo, la empresa apuesta por estimular el crecimiento de las nuevas generaciones a través de la formación en mecánica industrial. Al concluirla, muchos de los aprendices se mantienen fieles a la empresa, lo que tiende un puente entre la tradición y el futuro. Además, el trabajo en las instalaciones requiere flexibilidad: algunos empleados pasan meses viajando por todo el mundo, realizando trabajos de montaje. Para el propio Goldhahn, que recorre unos 80.000 al año entre coche y avión, esto forma parte del día a día, algo que logra compaginar gracias al apoyo de su familia y a un profundo compromiso personal.

Kallfass Wernigerode

Wernigerode: un lugar con calidad de vida

El emplazamiento de una empresa también juega un papel fundamental en su éxito. Wernigerode, conocida como «la ciudad llena de color junto al Harz», aúna tradición y modernidad, calidad de vida e infraestructuras. Goldhahn destaca lo siguiente: «Aquí tenemos de todo, desde hospital y oferta cultural hasta conexión con la autopista. Todo esto hace que el lugar resulte atractivo tanto al personal especializado como a las familias». Esta combinación de encanto regional y éxito internacional es una parte fundamental de la identidad corporativa de Kallfass.

Innovación y perspectivas de futuro

El sector de la madera está cambiando. Los clientes cada vez tienen mayores expectativas en términos de rendimiento, flexibilidad y velocidad de producción. La interacción perfecta entre todos los sistemas (desde los ordenadores centrales, el software de las instalaciones y el PLC) garantiza un proceso de producción óptimo y altamente automatizado. «Sin embargo, nuestra creatividad en el desarrollo y nuestro conocimiento del mercado son lo que de verdad nos permite competir como empresa a nivel profesional», remarca Goldhahn. Con vistas al futuro, la empresa tiene los objetivos muy claros: seguir fortaleciendo la sede de Wernigerode, asegurar la mano de obra especializada a largo plazo y expandir su posición en el mercado internacional. Para lograrlo, la combinación de ventaja competitiva regional, presencia global y orientación personalizada al cliente seguirá siendo el núcleo de la estrategia corporativa de la empresa.

Kallfass Wernigerode

Enrico Goldhahn - Director de operaciones Wernigerode

Precisión desde Harz, demanda en todo el mundo

Kallfass GmbH Maschinen plus Automation es un ejemplo excepcional de cómo una empresa regional puede conquistar el mundo con valores como la precisión, la fiabilidad y la capacidad de innovación. Cada instalación tiene una historia propia, desde la concepción de la idea en Wernigerode hasta el montaje en la otra punta del planeta. En este proceso, el protagonismo no recae solo sobre la tecnología, sino también sobre las personas que están detrás: empleados comprometidos, un equipo directivo sólido y una pasión que se refleja en cada componente. En Wernigerode no solo se fabrican máquinas; aquí se demuestra una competencia industrial global con un profundo respeto por la tradición, la innovación y la calidad, valores que se aprecian en todo el mundo.

Imagenes Kallfass

Harz News 11.5.26